¿Cómo vivir mejor con menos?

 

La vorágine de las modernas economías de mercado impulsa a las personas a consumir más en forma creciente, al extremo que algunos críticos hablan de los malls como las catedrales de una nueva religión: el consumismo.

Hace algunos años atrás escribí en revista ecovisiones -un hermoso proyecto que impulsamos con Ximena Santa Cruz y otros amigos- un artículos inspirado en el libro de Patrick Rivers “Como Vivir Mejor con Menos“. Considero que ese artículos es representativo del espíritu de este sitio y como cada día cobra más vigencia quisiera compartirlo con ustedes.

Como Vivir mejor con Menos

Por Jorge Mendoza Vester

  • Como Vivir mejor con Menos
  • La Ilusión del Dinero
  • Necesidades y Bienes de Consumo
  • Tecnología y Calidad de Vida
  • Conclusiones y Bibliografía

Esta época de fin de año suele ser un periodo en el que inevitablemente nos vemos envueltos en la vorágine de fin de año. Por alguna razón, se juntan una gran cantidad de celebraciones y compromisos, todos difíciles de eludir, asociados al término del calendario. Graduaciones de los niños, bodas, cenas laborales, el infaltable amigo/a secreto/a, despedidas, celebración de la navidad cristiana, hanuka por los judíos, por mencionar algunos. Todos ellos asocian la natural necesidad de compartir en forma fraterna y filial con el intercambio de algún tipo de regalos.

Sin embargo, por lo general, terminamos haciendo más de lo que hubiéramos querido. Asistimos a más compromisos de los que nuestra agenda nos permitía y en muchos casos, por presión social, terminamos haciéndonos presente por medio de algún regalo, mas allá de lo razonable para nuestro presupuesto.

Estas fechas, especialmente el periodo posterior, invitan a la reflexión y al recogimiento y, al necesario balance que nos permite evaluar el saldo en cuenta corriente que definirá si podremos salir de vacaciones y adonde iremos.

Estos días, también ofrecen una inmejorable oportunidad para meditar sobre el sentido de nuestras vidas y en particular de nuestra vida en sociedad, ya que la promesa inicial de intercambiar sencillos presentes termina convirtiéndose en una larga e interminable lista de regalos y regalos que finalmente suman una suma estratosférica.

La Ilusión del Dinero

Hace algunos años, Patrick Rivers escribió un libro que se tradujo al castellano como Vivir Mejor con Menos , en él, el escritor nos relata la experiencia de una persona (el mismo autor) que queda sin trabajo y decide irse a una granja con su esposa y llevar una vida lo más autárquica posible. De esta experiencia Rivers ofrece consejos prácticos que van desde el ahorro de energía hasta recetas de cocina que permiten llevar una vida más sana, económica y feliz.

El ganar más para poder gastar más en cosas y experiencias es una de los círculos viciosos característicos de nuestra forma de vida. Comprarnos cosas es, quizás, una manera de compensar la falta de sentido que encontramos en nuestro trabajo y lo que hacemos día a día. En este círculo un mayor nivel de ingreso asociado a un mayor bienestar, involucra mayores compromisos para mantener esa posición, lo que a su vez requiere mayores ingresos y así sucesivamente.

Hoy, con dinero, pareciera estar todo al alcance de la mano. Con dinero es posible comprar una casa en un buen barrio, un(os) buen(os) auto(s), poner a los niños en un buen colegio. Si es necesario completar nuestra formación profesional la oferta de postgrados, magíster, MBA, o doctorados es inacabable. En un mundo globalizado si es necesario aprender idiomas, tampoco es una dificultad. Y en el campo de la espiritualidad, si la alternativas tradicionales no nos convencen, podemos acceder a iniciaciones de todo tipo, prácticas chamánicas, experiencias con plantas de poder que nos permiten acceder a otras realidades, en fin, la lista puede hacerse interminable.

Sin embargo, ese esquivo momento, en que abríamos un sencillo paquete con un más sencillo regalo, en que nuestro corazón ansioso y nuestros ojos expectantes, descubrían la magia de un pequeño regalo que para nosotros era un mundo por descubrir, está cada día más ausente de nuestras vidas. Ese momento en que toda la magia y el encanto de la navidad se reflejaba en nuestros ojos y en los de nuestros padres.

Con qué deseos cambiaríamos todos nuestros logros económicos por revivir esos momentos.

¿Podremos en algún momento mirar a nuestro alrededor y evaluar qué es lo realmente importante para nuestra vida, qué es una necesidad y qué es solamente un deseo?

Nos dejamos seducir por la ilusión que genera el dinero, en su inacabada y siempre incumplida promesa de satisfacer todos nuestros deseos. Más aún, en la medida que está ilusión se hace permanente se constituye en realidad para nosotros.

Necesidades y Bienes de Consumo

De alguna forma la confusión entre lo que son nuestras necesidades y lo que elegimos para satisfacerlas contribuye a este encantamiento. Porque la imperiosa necesidad de beber podemos saciarla con un sencillo y gratificante vaso de agua o con la más exquisita de las bebidas.

Sin embargo, los publicistas conocen a la perfección cuan fácil de manipular son las personas es este sentido. Por ejemplo, la publicidad de cigarrillos, usa modelos de aspecto californiano, con movimientos atléticos, desbordando erotismo, en bellos ambientes naturales; en circunstancias que los estudios científicos muestran que el cigarrillo produce efectos contrarios: limita la acción física, altera los organismos, reduce la potencia sexual y contamina el ambiente.

Otro ejemplo, la mayoría de los usuarios de PC, a todo nivel, usan como sistema operativo alguna versión de Windows y el paquete de aplicaciones de escritorio Office, ambos de Microsoft, que tienen un costo elevado y se caracterizan por ser inestables y poco confiables según los especialistas. Desde hace varios años existe la alternativa y totalmente gratuita: Linux, este un sistema operativo, altamente confiable y estable, al punto que usado en la mayoría de los servidores web.

Ambas opciones satisfacen las necesidades de procesar información de los usuarios, sin embargo, el bien o satisfactor es distinto.

Desde Maslow, contamos con clasificaciones o categorías de necesidades humanas comprensivas. A saber: necesidades fisiológicas, necesidad de seguridad, necesidad de filiación (amor y afecto), necesidad de autoestima, necesidad de autorrealización.

Sin embargo, Manfred Max Neef fue el primero en distinguir entre necesidades humanas y satisfactores. El sostiene que las necesidades son universales, no cambian demasiado entre culturas, son finitas, pocas y clasificables. En cambio los satisfactores varían enormemente y son lo que distinguen una cultura.

Otra forma de clasificar las necesidades es en: necesidades del ser y necesidades del poseer. Esta es otra ordenación útil para comprender nuestras motivaciones y despejar la compulsión hacia la excesiva posesión, orientándonos a resolver las necesidades del ser.

Desde está perspectiva, introducir pequeños cambios en la forma que solucionamos nuestras necesidades, elegimos y producimos satisfactores puede tener un tremendo efecto en la humanidad y en el planeta.

Tecnología y Calidad de Vida

El uso de una u otra forma de tecnología para la producción de bienes y servicios es también una de las variables claves en la calidad de vida. Tenemos una oportunidad inmejorable para cambiar nuestra existencia y nuestro entorno, haciendo pequeños cambios en la forma que hacemos las cosas. Si nos orientamos hacia prácticas de auto producción de bienes usando tecnologías sencillas, lograremos no sólo afectar nuestra economía doméstica, sino que también el sentido de nuestra existencia, ya que estaremos cambiando el eje desde las necesidades del poseer a las necesidades del ser.

Hoy día, las tecnologías alternativas o intermedias están experimentando un fuerte desarrollo, son tomadas cada vez más en cuenta por los gobiernos y pueden influir en nuestra vida diaria.

Las tecnologías alternativas se caracterizan por ser sencillas, baratas, al alcance de todo el mundo, respetuosas del medio ambiente y eficientes.

Las experiencias van desde la producción de energía en forma eólica a los huertos caseros, ofreciendo opciones en el tratamiento de los residuos domiciliarios, el reciclaje, medios alternativos de transporte (auto eléctrico, hidráulico, etc).

En las grandes ciudades el tratamiento de la basura ha llegado a ser un problema –y un negocio- de proporciones. Los efectos en el medio ambiente son desde hace tiempo, devastadores y los costos asociados al retiro y disposición definitiva de los residuos, un verdadero dolor de cabeza para las arcas fiscales. En circunstancias que existen alternativas más baratas, respetuosas del medio y más racionales desde la perspectiva económica. Una combinación de reciclaje de los desechos no orgánicos, con la producción de composte (un producto con un alto valor como fertilizante orgánico), es una elección más eficiente, que tan sólo requiere ingenio y una organización distinta.

A un nivel micro, la producción casera de vegetales en base a huertos orgánicos son una excelente opción para disponer de alimentos más saludables y ricos en vitaminas y, a la vez, proporcionan una excelente oportunidad para entrar en contacto con la naturaleza y de paso armonizar con ritmos cosmo-biológicos. Una muy buena alternativa también, es el cultivo de hierbas medicinales y aromáticas. En números anteriores de esta publicación se han presentado recetas en base a semillas germinadas, sencillas, fáciles de preparar y con un tremendo potencial nutritivo.

Conclusiones y Bibliografía

Por cierto, las experiencias más vitales aún no tienen costo. Un paseo en una tarde de primavera, una puesta de sol en la playa, una profunda mirada a los ojos de la persona amada, pueden llegar a ser trascendentes y no hay que pagar un peso por ello.

Volviendo a la distinción entre necesidades y satisfactores, estamos ciertos que en la celebración de estas festividades, las necesidades de encuentro y afecto pueden ser resueltas de muchas formas (tantas como satisfactores) y no sólo con las que las que la vorágine social intenta imponernos.

Un gesto de cariño, una reunión con personas queridas y por sobre todo amor, mucho amor, son todas actitudes más pertinentes en la necesidad de relacionarnos que todos tenemos.

Nota:

Jorge Mendoza Vester es economista de la U. de Chile.

Bibliografía

Vivir Mejor con Menos, Patrick Rivers. Editorial Cuatro Vientos, Santiago de Chile , 1995.

Desarrollo a Escala Humana, Manfred Max Neef con la colaboración de Antonio Elizalde y Martín Hopenhayn. Editado por: Nordan Comunidad, Montevideo, Uruguay, 2001.

Lo Pequeño es Hermoso, E. F. Shumacher. Ediciones Orbis, Buenos Aires, Argentina, 1983.

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